Querido Henry:
mi nombre es andrés felipe, nací en Bogotá/Colombia, mido 1,65, peso 56, y de aliento fresco y con perfecta salud empiezo a realizar una serie de declaraciones a la prensa.
Lo que más me importa es la independencia: y el amor claro está. Independencia de no matar los mejores impulsos que a diario se elevan y quieren salir. Independencia de querer salirme con la mía, y sin embargo reirme a la vez de ello. Independencia de ocupar una pequeña isla con nombre propio. (La forma de marea, y un cuerpo solitario). Independencia de justificar mi propio viaje con la fuerza y el cariño de mis palabras: con la intención y la resolución de mis actos; pero tales actos no son la vida misma, como se suele pensar… Independencia por querer recorrer la vida por una vía aparte. Independencia de llamar a eso expresión; querer expresarse. Independencia por permitirme el error, el equívoco: la embarrada, y el desbarrar. Independencia de realizar una actividad paralela a la vida, y que allí descalifique el informe de un médico, las parrafadas de un académico, por el solo hecho de que no se me da muy bien prestar atención a otro que no sea yo. Ese YO que de noche se alarga más allá de lo que se ocupa en la cama; ese yo que es muchos otros antes de permitirse la palabra. Y que suele decir, y que se suele expresar más allá de la miseria humana: pero siendo él también miseria. Y que suele decir, y que se suele expresar de esta manera, Quiero hablarte, quiero que me veas: porque soy yo; quiero hablarte para que buscado yo te diga, te responda tu pregunta mil veces preguntada. Porque yo soy yo, y tú eres tú, y cada uno ama como es. Tú estarás en mi, yo entraré en ti: moveré todas las cosas. Ama la rutina, ama el yo de rutina. Ama esto que no habla; ama esto que sin hablar, pero amando comprende y abarca todo. (Ama esto que siendo YO nunca se ha hecho presente)…. Gracias Yo, quien quiera seas.
He perdido la memoria. Eso es. Es eso. Me corrijo y borro lo mal conducido. O me vuelvo a conducir sobre un tema fallido… yo mismo cuando se me da por hacer declaraciones que solo a mi me corresponden. Pero que siendo yo, un yo que puede ser cualquiera, le pertenece a todo el mundo.
Y ayudándome para no estar en mi sitio vuelvo a ver lo que vi por primera vez. Y eso este minuto que se acaba de ir. Y eso es el periódico con el que me voy a tapar en noches: ya no volveré a perder esto que acabo de perder.
Mañana al viento le importará poco quién hable.
Fin de la Cita.-
Los Tres - Déjate Caer