el resto que lo haga don sesto


hoy quiero decir que me gustan los naufragios
octubre 29, 2008, 5:17 pm
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lo que me gustó de ella fue la dulzura: palabras escuchas con atención y como si valieran la pena. Oído junto a naríz: oído por la dulzura natural y como para permanecer relajado. Naríz, al mismo tiempo, como para conjurar una extraña maldición. Extraña, de una soledad mal entendida. Lo que me gustó de ella fue la manera en que no puede existir conclusión definitiva: lo que me gustó de ella era que la mentira era posible; pero mentira no por el engaño, por las dobleces de un secreto, por algún efecto secundario: mentira porque hablando era posible todo. Era posible afirmar el blanco, y el negro, a la vez, y no contradecirse. Decir, por ejemplo, ya no me acuerdo de qué lado de la cama duermo y si las pantuflas que dejé anoche van a continuar ahí. Decir, por ejemplo, nuestra muerte está pretederminada, por eso no debemos perder mucho tiempo, y sin embargo estar cogidos de la mano, o ver parejas cogidas de la mano mientras hay uno solo que los observa mientras el hielo de la cerveza se derrite, y ya es tarde y van a cerrar el bar, y pensar, él piensa, el que está sentado mirando piensa que mañana será otro día: pero el hielo de la cerveza se sigue derritiendo. Y, sin embargo, algo viene de las cosas mismas que impide volverse amargo por lo acaecido: algo en la manera de ver, antes que en la manera de ser presentado. Algo que tiene que ver con una obra, un producto estético tal vez, antes que con el progreso. No tiene que ver con el tiempo, sino con el tiempo sometido a discusión. Un incesante juego de motivaciones, de sucesiones y conveniencias.
(…) Y eso fue lo que me gustó de ella, que el lenguaje de antemano fijó lo que habría de gustarme.



ser y estar
octubre 21, 2008, 7:11 pm
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Es cierto, buen día; es cierto, debo cambiar. Debo cambiar muchas cosas, y entre esas cosas yo. ¿Existirá un modo en que aún el orgullo me de para no considerarme cosa? Yo creo que sí… yo quiero ser cosa. A veces de tanto: de tanto haber estado solo, desenchufado de la compañía, desenchufado = eso que digo, o cuando repito, soy, pero no estoy. Cosa es estar; cosa es el modo afectivo en que llenamos un espacio. Pero lo llenamos para a continuación ser muchas otras cosas. Cosa es utilizar un marco: luego deshecharlo. Estoy cansado, necesito un cambio. Lo quiero. Quiero las cosas absurdas que le pasa a las cosas: el deshecho. Pero no el de la basura, el que se envuelve, el que se deja para que lo lleve el basurero: ¿acaso existirá un modo en que hablando del deshecho se evite la maña de la asociación; deshecho, luego basura? Deshecho, es decir, sarcasmo. Deshecho, es decir, desesperación…. remoción de la piel, de las capas, de los yos que se van, que se destruyen, se aniquilan. ¿Existirá un Funes; un Funes que no deshecha, porque no olvida: un Funes, y que sea yo él? Y no hablo de los recuerdos. Hablo de no olvidar, no despegarse: no dejar lejos; arrojar, alejar.
A veces pienso que no ha existido un solo día que siendo el mismo no puedo olvidar.

No tengo idea si se me entiende: ¿una cosa que se quiere abandonar se debe entender?

Edito – … que se entienda que no busco certezas, porque necesitan de la comunicación. Y quizá los escribidores de la autoayuda tengan muchas. Lo que busco es algo así como un control de las atmósferas.



época
octubre 8, 2008, 1:19 pm
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… esa tristeza no estaba fuera de lugar. Estaba ahí, pero no como si hubiera nacido, o alguien la hubiera dejado ahi. Simplemente, no; no es simple: estaba ahí, todo lo justificaba, pero él quería saber por qué no estaba fuera de lugar. ¿Por qué era normal que la tristeza: por qué era sencillo decir La tristeza no estaba fuera de lugar? Hasta aquí el hecho, hasta aquí la afirmación, lo conocido, lo luminoso. Lo que cualquiera, cualquiera no, lo que alguien, lavándose los dientes, al parar, dar la vuelta para ver el lugar hacia dónde va, o hacia dónde viene la tristeza, se pregunta ¿y esto? Digamos, seamos consecuentes… él piensa en un dolor en el estómago, el movimiento de tripas por el anterior abandono, un corazón roto, destrozado, o un ligero dolor, una ausencia, la sensación de una ausencia donde debería ir: debería estar el corazón. Uno, dos días, el tiempo necesario para afirmar, para darse cuenta que no es, que el dolor no duele en ningún sitio. Que es otra cosa, si por cosa entendemos algo que está, que duele, pero no se sabe dónde: ¿qué lo causa? Si lo necesita o no… quién necesitaría una tristeza que está, ¿que se encuentra?, pero dónde… una tristeza que está fuera de lugar. Una cosa, que por definición no ser definida como cosa , no puede ser…. contraparte para decir, y para insistir… no, no está fuera de lugar.




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