+
¿Lugar? ¿Fecha? Yo no sé nada de eso.
Yo no sé si debo extrañarte pero lo hago.
Yo no sé si debo llamarte pero ya no te llamo.
Yo no sé,
yo te llamaba. Ahora es pronto.
Al menos sé lo que no sé, sé que éste soy yo,
el que no sabe si extraña.
El que extraña lo que mira y es él mirado.
Éste soy yo, sólo éste, de lo que mirado
es y hace de lo extraño
una maravilla que es rueda.
Yo, de lo extraño que dejó de hablar: yo no sé la
fecha, yo no sé el lugar porque mientras
la rueda gira puede que quiera ser el
de antes que sabía y anduvo y estuvo y era.
El que anduvo sabiendo lo que sube y
mientras sube se enreda. Y es bruma,
luego viene la primera palabra y nos separa.
Y con tus labios puestos al daño
sea yo el que para sí mismo se vuelve extraño.
Y es por seguir,
y es la disciplina de no saber cuándo
termina de bajar. Y es este hombre nuevo
que queda,
el que no sabe si debe extrañarte pero lo hace.
¿Por dónde?, cuando estuve.
Ahora es pronto,
para tus labios de cielo donde no sé
si ya se hizo tarde. Porque no sé tampoco
si me sigo siendo extraño
y clavado en la rueda me quiera ver
a mí mismo mientras bajo.
+
Dejar un comentario hasta ahora
Deja un comentario
