el resto que lo haga don sesto


el arco iris de gravedad – (sin gravedad)
agosto 17, 2010, 5:31 pm
Archivado en: don sesto | Etiquetas: ,

*

leyendo

*

*

«Aquí nadie parece estar en sus cabales.» p. 526

*

Reseña sin haber leído el libro: aquí.

*

*



Thomas Pynchon: la historia archivada. ¿Por quién?
julio 11, 2010, 4:33 pm
Archivado en: don sesto | Etiquetas: ,

+

Transparencia, no verdad.

+

Hay escritores de los que oír hablar causa una sensación de estallido pero no una conflagración inmediata, sino postergada una y otra vez. Entonces lo que es invadido no es el presente, este presente con el que sucesivamente nos tropezamos, nos damos de bruces, este presente, la hora inmediata que nos pide más de un repliegue, más de un cesación de deseos y un margen para el horario de nuestro día. No podemos hacer lo que queda por fuera de las márgenes que casi siempre es lo más interesante y lo que nos gusta hacer.

En fin.

+

Hablo de invasiones y de estallidos hacia un futuro. Y esperar no hacerlo es otro detonante, un detonante más que hace de la situación un no querer cargar, pero también un cargar cuando da gusto hacerlo. Cuando da gusto la espera de un no. Aún no.

No, aún no, aunque el libro haya sido comprado, haya sido desempacado y paseado una y otra vez de mano a mano y tal vez picotear por aquí y por allá.

Un párrafo leído, otro sumado pero la resta de no continuar.

+

Y leer, y leer, y leer, y a veces leer porque justo a los que sigues, con quienes conversas, así sean conversaciones de una sola persona, hablan del incendio esperado por demasiado tiempo, alentado por demasiado tiempo. Y ves la manzana y quieres ceder.

La manzana, siempre la manzana.

+

El libro nuevo, desempacado, está ahora a dos libros de la superficie. Uno podría pensar que superficie en una biblioteca es intolerable, pero el espacio de mi biblioteca hace que los libros no estén en ella, sino descansen en ella.

Un cuerpo tirado.

Entonces el asunto de la superficie se vuelve uno solo con el asunto de leer, de despertar al cuerpo libro y tomarlo de mano a mano y empezar la lectura. Ya mismo, ya.

Ya mismo, cuerpo de lectura abierto.

+

Lo que importa es un futuro invadido, rodeado de genealogías, de sospechas, de nuevas miradas, de miradas oblicuas, de historias nuevamente emprendidas.

De nuevas preguntas y del examen que se hace sobre las palabras que hacen las preguntas.

+

Es eso, es esa espuma que empuja mi presente a lo que me rindo, a lo que quiero dejar de estar sorprendido, porque casi siempre lo que uno espera termina por salirse de la raya, por no sorprender. Entonces lo que quiero es dormir la espuma, que se concentre, se fermente, eliminando la esperanza de la sorpresa.

¿Para qué?

+

La escritura y el ruido que hace ella.

Un oído que la escucha.

Un ojo, regularmente polvoroso, que la embarca en un viaje tormentoso y de toda la vida: el archivo. La historia archivada.

Una boca que hace de la estrechez del ojo un orden de verosimilitud: quien no está conmigo, está contra mí.

Es eso: y no es un para qué resuelto. Es verlo resolverse nuevamente en el escenario histórico de la escritura.

+

Por ejemplo:

«Lo que encontramos en el comienzo histórico de las cosas no es la identidad aún preservada de su origen, -es su discordancia con las otra cosas, el disparate.»

Michel Foucault, Nietzsche, La Genealogía, La Historia.

Esperar un poco más el estallido.

+

Entonces los términos más comunes para hablar de lo que uno no termina de creer, simplemente porque la realidad es impalpable, o es tan tenue y que no tiene peso que uno apenas se da cuenta de su presencia. Los términos son estos: esto no me está pasando, esto no es para mí, ¿soy yo el que la vive? No tenía idea que esa realidad del sueño, la realidad onírica de la que no me siento capaz de establecer algo claramente, porque se ha convertido en algo diferente. Alto. En algo diferente porque soy yo el que la está viviendo. Porque soy yo, y otro que soy yo mismo, el que la recubrió con las palabras.

+

Eso se suele reconocer como lectura.

Eso es también esperar el estallido.

La catástrofe.

Un futuro invadido.

+

El libro descansa.

Thomas Pynchon: El Arco Iris de la Gravedad

+

+




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.