mujeres de sal

…la escritura me interesa más que la literatura.

Es demasiado fácil entusiasmarse por la obra de un escritor que justo te da en el blanco. Te da en aquello que en el momento presente te agita, te preocupa: no te deja en paz. Y eso para mí antes que la literatura, este oficio de presentación de hechos y de personajes muy bien ordenados, es la escritura. Ese ejercicio paralelo, oculto, ciertamente muy desdeñado por el lector de lectura rápida. Ese ejercicio que rompiendo la escritura de una historia, eso se suele llamar telenovela, busca la complicidad con el lenguaje. Porque suele suceder que de lo que se trata es algo más que aprender algo: cuanto de fijarse en algo; cuanto de olvidarse.
Ciertamente más que un consejo lo que se necesita es un aliento. Algo así como Yo estuve allí también, Hombre que a mi también me despidieron de la puerta… alguna mimada, y ya estuvo. El resto nos toca. En ocasiones el entusiasmo cede el paso a la desilusión; debo agregar que esta clase de desinfle parace formar parte del conjunto. En cuanto a Mario Bellatin luego se dirá. Luego lo diré yo mismo, sin que pueda decir que me di cuenta. (Escribir mucho para estar encima de lo que se escribe. ¿Cuántas páginas ya mismo?)
Eso se suele llamar influencia.

¿Y la literatura ? ¿Qué papel juega en tu vida?
Es algo que he logrado dominar. Antes yo estaba dominado por la pulsión de la escritura, y tenía que escribir un mismo texto 18 horas al día. Lo que aprendí con el tiempo fue a dominar esa pulsión, liberé a mi cuerpo de la escritura y le di un lugar fuera de mí, una forma lógica con características concretas, transmitibles a otros, a un circuito literario, a un lector. Me di cuenta de que la tarea no era buscar inspiracion para escribir, sino justamente lo contrario, lo que debía hacer era escapar de la inspiración para salvarme.

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8 comentarios en “mujeres de sal

  1. Me ha desbordado la manera como vuelves a tus principales atributos con todo lo que deseas frente a tu boca, y mirando al mundo del lenguaje volver a resistirse a la escritura, sería únicamente frialdad de aquellas que decidimos en alguna conversación como sobrante, como absurda. No puedo negarte que estar lejos me hace mucho interés por tus palabras, y recibir mensajes aunque no vienen a mí, aunque vienen porque busco en tus espacios bibliográficos, me parece muy bonito. ¿Cómo puede decirse algo bonito en cualquier otra palabra que ya exprese realmente lo que quiero significar con ella? Trataré de ayudarme describiendo un poco lo que pasa por el vientre: Bienes de aquellos que nadie puede palpar, que nunca nadie verá sentados en las butacas del pasillo, porque ¿no se pueden materializar? Pero es tu lenguaje el que horma las cosas que dices, que pueden verse levitar en el salón de lectura más pulcro y rozagante creado por cada una de tus palabras. Concluyo un poco este tema aventajando la condición de un ser nostálgico, melancólico, bullicioso cuando se puede y profundo cada vez que se quiere. Es un sabor afrodisíaco, lleno de adrenalina estridente, de combinaciones volando, de muebles y de mascotas, de emociones encantadoras. Revolver nuevamente para saborear esa sal de las mujeres, me hace soñar. ¿Podrías continuar perdiendo la inspiración, por favor? Siempre te convierte a delicias. Gracias, nuevamente.

  2. Efectivamente, yo he sentido muchas veces el paso del entusiasmo a la desilusión al escribir. Además, ésta llega callada, te sorprende a traición, estás con tu texto, satisfecho razonablemente, dándole vueltas, pensando, y como una nube negra te asalta la desilusión, y el fondo de la papelera aparece como un futuro plausible para tu papel.
    Y qué decir de estar 18 horas al día escribiendo el mismo texto: “All work and no play makes Jack a dull boy”.
    Saludos

  3. Lindísimos, sradepulga: ahora puedo decir Que cuando vuelva, por heberme refundido, de seguro tendré una calurosa acogida. 😉

    39: eso pasa; y al parecer aprende a escribir a veces quiere decir olvidarse de lo que es el escribir. Recuerdo una. Wilde, dice algo así: me pase toda la mañana corrigiendo un poema, y quité un coma: por la tarde se la puse. Pufff.
    Saludos,

  4. Desilusión, volver a ilusionarse … ¡ah! “bucle de tiempo, agua de lágrima en mi pelo”.
    La opción B) es peor. Nietzsche dijo que el arte sirve para que no muramos de realidad. Esta frase “morir de realidad” es la que quiero poner en mi tumba, si es que me muero algún día, que eso está por ver 😉 Por eso el arte -con desilusiones-, es el único antídoto, creo.
    Filousia

  5. Buen blog,…
    Me llamó la atención mujeres de sal, y tu entrega, para llegar al mundo del cual nadie desea escapar, y todos huir.

    No se quien eres, pero creo que ya te conozco.

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