… medianoche en sus ojos: solo que era de día (y tampoco voy a contar la historia)

Le has dejado en el bus.

En cuanto a la manera en que me devolví para mi casa, luego de insistentemente decirle que nos viéramos el mismo día que nos despedíamos (teoría: en realidad se estaba descongelando, pues era la primera vez que la veía de día)… la billetera que se cae, vuelve: te he dejado en el bus, y tal parece que algo no físico, pero hecho de plástico quiere ir detrás tuyo.

Te he dejado en el bus, y ha sido hasta el tercer intento que te quedas con la billetera entre el bolsillo.
Te has quedado pensando en nada, porque a esa hora, en ese estado, con el poblado de neuronas en disminución, no se pueden solucionar sesudísimos problemas de cálculo… (jeje, cálculo, y calculadora te ha hecho soltar la risa).

Te has quedado en la esquina a la espera del cambio de semáforo. Y aunque siempre le digas a la gente que inventas la mayoría de las cosas que te pasan, no quiere decir que digas mentiras: en el fondo sabes que siempre te pasan, y te está pasando.

él, quién sabe cómo, ni porqué, te ha visto. Te has quedado esperando no pensar en nada, solo dormir, dormir, también soñar.

– ¿podría ud ayudarme?
– solo tengo mil pesos.
– pues es solo que me cole en el transmilenio.
– ah, pues, vale

Te has quedado allí: no te has quedado pensando en la inseguridad, en los muertos, en la tasa de criminales y pederastas que va en aumento en la Bien nombrada. Tú solo quieres ir a la casa a echar un sueñito. No ves que haya nada de malo que el hombre huela como habla. Tú no piensas.

– vea ud que aquí es difícil que le den a uno una mano
– vea ud que ud es la persona número 30 que me pide algo
– …..
– sobresaturación, se llama
– no se puede ayudar a todo el mundo
– tampoco se quiere ayudar a todo el mundo
– bien dicho
– He Dicho
– ¿viene de un toque, o parecido?
– algo así como una entrega de regalos, junto a bailada
– ah, en mi época yo salía, y levantaba mucho.
– se le ve a leguas que no miente
– gracias: y ud qué estudia
– pufff qué pregunta: vea ud que a veces es más divertido decir mentiras
– eso me gusta
– no quiere decir que se un boquirrubio
– esa palabra se la escuchaba a mi abuelo, y vea ud que soy un poco mayor
– a lo último le creo: a lo primero también, vea ud que a veces hablo como viejito
– eso es síntoma de que puede ver a través de las edades…
– upa, quién le dijo eso, yo solo veo: a veces ni pienso. Dejo que fluya
– ¿por qué se sonríe cuando dijo eso de… dejo que fluya?
– porque me gusta la frase, la escuche anoche, o esta mañana, como se mire.
– ¿y qué pasó luego?
– pues que ahora estoy hablando con ud.
– tiene ud razón, no me había dado cuenta
– gracias
– ¿siempre ud dice lo que se le pasa por la cabeza?
– sí, y muchas veces. Sabe, anoche tuve como una iluminación, o algo así. Vi de pronto cómo me debía mover, cómo debía hacer las cosas, qué cubiertos debía emplear: aunque esto se come con la mano
– jeje, no sé de qué está hablando
– será porque lo acabo de conocer

La conversación ha terminado. Te has ido a la casa a dormir. Te quedarás velando un perfume: así esa noche no lo hubiera llevado. Pero para eso hay tiempo. Puede que ni siquiera el tiempo exista.
Esta idea te place, te has quedado dormido en la almohada blanca

Ma l’amore no
http://www.goear.com/files/sst4/cf6be3ba3164583385665ff87b09593b.mp3″

5 comentarios en “… medianoche en sus ojos: solo que era de día (y tampoco voy a contar la historia)

  1. Las madrugadas de vuelta a casa son un tiempo mágico, casi detenido. En cierto modo, me recuerda a “After hours”, la peli de Scorsese, la lucha del hombre corriente por poder volver a casa y dormir en plena madrugada neoyorquina.
    Abrazos

  2. Alfredo: me encantan tus comentarios; que paraces un océano con lo que dices, casi siempre voy a buscar lo que me dices. Graciasm, ehh!! abrazos

    Noe: puede ser; lo que pasa es que me gusta tuyo, pues es algo así como una broma privada: tu-yo; mira que ella tiene un ego grande, y eso me gusta. Así debe ser, porque me quiero, te puedo querer….😉 abrazos

  3. Estoy de acuerdo con lo que dice Escalones. Las madrugadas de vuelta son un tiempo mágico. Como un tiempo aparte, y mucho más cuando estás fuera de casa. Es como si al volver a casa no fueras tú, si no otra persona. Y esa sensación sólo la descubres en ciertos momentos.
    Kisses

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