Me acuerdo de lo que viene…

Esta es una entrada sobre una entrada.

Sobre la entrada del viento. Del viento que viene, que se va. Del viento que en su huida sigue llamando.

Yo te llamo. Yo llamo.
Es cierto, es cierto: lo has sabido siempre. El viento pasa. Yo soy viento… tú eres viento. (Pero, sigues, hace días que no venías. Hace días que no estaba así… así en espera de una palabra tuya. Así esta palabra sea viento).

Yo no me acuerdo de la última palabra dicha. Yo sé: las palabras se han ido. Las palabras no están sobre sus troncos. Las palabras no sirven porque están vacías… Pero tú usa una, dame una. Éntregame una.
– … solo soy: solo soy viento. Algo así dicho entre tus labios. (No importa que no esté yo ahí para decírtelo. Eso es bastante: que sepas que lo puedo decir. Así nunca me lo pidas).

Yo iré. Yo vendré. El tiempo ahora importa como lo que viene a dormir a mi lado. Quiero hablar de mi cuando te llamo. Porque te llamo, y casi nunca has venido.
Pero cuando me has dicho no. Cuando no te he buscado: has venido a mi…. Yo te llamo donde no estés. Yo te llamo donde no estás a mi lado. Yo te llamo lejos de mi, para que durmiendo, un año, dos, vengas a pasar como viento sobre mi cabeza. (Eso se llama abrazar: querer a la mami).

– Yo te llamo para que no vengas. Pero tú quieres venir. (Volveré a buscarte cuando yo mismo no esté aquí: para que no estando nadie, ninguno, nos volvamos a encontrar).

Te veré volver.

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… mal visto, ni lo soñéis: si pudiera irme.
Palabras en desorden reanimando una fiesta de la memoria. Yo mismo, cualquiera que diga yo, cuando no logro entender lo que he sido. Lo que estoy siendo.
Vamos, no es difícil de entender. No es difícil encontrar las palabras apropiadas…
– Aquí estoy, a veces no lo entiendo. Pero quiero sentir alegría. Quiero sonreír como pequeño idiota.

Quiero abrazarme tanto. Porque quiero saber si mis brazos alcanzan para verme más allá. Contigo.
– Vuelve a creer…. si lo digo, tu orador continuará. (Me explicaré muy bien para que el cielo, el viento, esté a tus pies).

* Esta entrada la escribí escuchando unas mil veces esta canción:

Como Me Acuerdo – Robi Draco Rosa
http://www.goear.com/files/sst4/dbb560932e652826aa216328d1c82dd9.mp3″

3 comentarios en “Me acuerdo de lo que viene…

  1. Ya lo decían los latinos: “verba volant, scripta manent”, o como adaptó el castizo “las palabras se las lleva el viento”. A veces no se lleva sólo palabras; si tientas al viento, puede llevarse de todo, menos, quizá, lo que estamos deseando que se lleve y no vuelva más. Por otro lado, el viento nunca nos trae lo que estamos esperando. Te recomiendo una canción de un rockero madrileño, Quique González, “La ciudad del viento”.
    Abrazos

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