… cosas mías (cosas tuyas)

Querida Ausente: he aquí una nueva narración.

¿Y, ahora, qué voy a hacer contigo?

… ha sido bueno el encuentro de dos soledades que recordando se han vuelto extrañas a sí mismas. Ambos nos hemos ido dentro. Nos hemos ido donde nadie más que los perdidos alcazan a tocar el camino con la punta de los dedos. Han sonado canciones extrañas. ¿Y el tema?: la riqueza en medio de la pobreza; la sabiduría de vivir en medio de la ignorancia. No ha sido un juego, aunque buscamos la gracia de jugar. Todo el camino ha sonado la canción: y nadie ha dicho que no teníamos razón.

Y yo, yo me deterioro. Me sumerjo en un vaso de burbujas. Te hablaré, y me hablaré suavemente. Está bien por mi. Y yo, yo soy el que siente miedo si no lo sabe; pero el que sabe porque lo siente y lo vive. Qué voy a hacer contigo. La pregunta está hecha. Los cubiertos han quedado sobre la mesa. Las moscas van a morir. Tú casi no piensas, y deberías dejar de pensar. Porque yo termino allí, y ya dejas de verme. Porque todo se hace; pero no se termina no haciendo nada, y más bien amando. Porque uno no deberia hacer: porque uno debería enamorarse de nuevo. Del acto.

Ama de otra manera. Ama el curso del viaje. Y ama esto que sucede cuando cada uno se acuerda de algo que nada tiene que ver con lo de ahora. Muy bien: nostalgia; pero nostalgia sin rabia. Cama, presencias ausentes.

Querida ausente: he perdio la memoria. No he vuelto a mentir por un cuerpo. No he vuelto a llamar sin importar que me respondan. No he vuelto a estar a la par de mi nombre: un casi nada, un casi nadie. No he vuelto a intentar matarme. No he vuelto a imaginarme despertando mañana siendo cosa, siendo insecto, en cualquier otro lugar.

Querida ausente: confieso que durante mucho tiempo mi nombre no quedaba. No está mal… aparecerá el grito, y aparecerá la ofensa. Y a seguro de que me pasen invitaciones dormiré al lado de alguien que no está.
El tiempo importa poco ahora. Porque perdiendo la memoria perdere la palabra; y cada uno amará como ama. Cada uno amará como siente el amor del otro. Y cada uno, siendo otro, señalará algo del lugar que nunca ha sido visto… Vaya noche borrachera. (¿Se inventará alguna excusa para ir a dormir contigo debajo de un puente? Así lo llaman para no evitar el sufrimiento de un eufemismo).

Norwegian Wood – The Beatles
http://www.goear.com/files/sst/da5b9546481992b05157e3286e3b447d.mp3″

7 comentarios en “… cosas mías (cosas tuyas)

  1. Fernando: muchas gracias por tus comentarios…. siempre me quedo un buen tiempo saboreándolos. 😉

    Botón: es lo más seguro, o eso espero; y lo del viaje, matáforico, y real….

    Lucía: es un poco extraño hablar de perdida; hace muy poco volvi a hablar con ella; hay mucho detrás; lo que me agradó es la tranquilidad envuelta en…. amor. Es extraño: pero no espero nada. Alguna vez escribiré aquí sobre ello….

  2. Verás, sé que me has echado de menos estos días, pero la verdad es que este post me dolió: me recuerda demasiado una experiencia reciente, muy, muy reciente, y me sentía demasiado identificado. A veces las palabras no salen.
    Abrazos.

  3. Alfredo: existe un librito muy bueno de Austin que se llama Cómo hacer cosas con palabras… y eso me tocó hacer con este post: dejar que las palabras fluyeran para que aquello que llevaba por dentro saliera, se moviera, hiciera otra cosa: la verdad estaba un tanto estancado; y de ello resulto una carta para una ausente…

    abrazos!, y por supuesto que he te echado de menos 😉

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