carta que hubiera escrito si me la hubiesen pedido escribir – Uno…

Es hora. No trataré de convencerte. Eso no sirve: pero quiero que me escuches. Poco a poco irán llegando las palabras. Y escuchando las llevarás de la mano: pasarás la calle. Evitarás que se extravíen. Que mueran atropelladas. Les comprarás un sombrero, o un pañuelo por si afuera hace mucho calor. Serás una buena amiga de mis palabras. Porque te buscan, y tu escuchándolas les darás abrigo.

Lo primero será que les digas tu nombre, el número de zapato que calzas: el lugar que prefieres, si izquierda o derecha, cuando te sientas en el bus.
Lo primero que te dirán mis palabras es si confias en ellas, si te reservas algo, y no les dices todo. Porque en extremo curiosas mis palabras te dirán que te quieren conocer. Te dirán luego, atrayéndote hacia ellas, que comparado con lo que te digan las universidades son una porquería.

Les dirás luego que no confíen en tu palabra, en lo que dices, porque vas y vienes: que casi nunca cumples, y que por lo general te esfumas.
Ellas te dirán luego que esto es una aventura, que nadie sabe nada: te dirán luego que simplemente quieren vivir contigo una aventura. Puede ser solo pasar la calle, comprar un dulce. Que no hay necesidad de esfumarse por cosa tan pequeña. Ellas te preguntarán luego si no andas despierta, si duermes abrazada a la almohada: y que si serías tan amable de visitarlas en su casa de vez en cuando.

Te preguntarás luego si esto ha ocurrido: o si te has perdido entre sueños. Si dando un mal paso has entonado un dulce grito pidiendo ayuda. Te preguntarás luego si es posible, si no hay pereza: si es cierto que existen los animales heridos. Pero ya sabrás lo que mis palabras dirán a continuación: también hay canción para un animal herido. Y puede ser que aquello de ´me he perdido´ sea solo girar la palanca de la puerta para el otro lado: y ya estuvo. Salir.
Ellas te dirán luego que lo del animal perdido te lo deben: pero que ellas también a cada rato sienten como su YO cae el piso y se rompe. Se rompe, y nadie puede volverlo a pegar. En tales casos de cuando en cuando, lloran. Está bien llorar.

Y yo, el que se cree dueño de mis palabras, me fiaré de lo que es una derruida imperturbabilidad: no estaría mal ver una silueta acercándose para ir a una simple película.

Adiós, por ahora, futura oyente.

4 comentarios en “carta que hubiera escrito si me la hubiesen pedido escribir – Uno…

  1. Quieres decir que sí te la han pedido… O al menos te la has pedido. Cada uno de nosotros escribe primero para uno mismo, aunque el destinatario sea otro. A veces ese es el primer problema de la incomunicación.
    Abrazos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s