Vuelve a creer: decrece – dos

Uno – El Quijote y Dostoievski. Thomas Bernhard, Samuel Beckett. Henry Miller. Poeta: Saint-John Perse. De estos días: Alessandro Baricco. Un solo libro: Seda.

Hacia mucho no estaba tan prendado de un libro: redondo, perfecto, hermoso. Sencillo. Una corta novela. Prendado porque quiero aprender. Robarle sus secretos. Sus sutilezas, y sus lenguajes contenidos. Sus gestos, su devoción perfectamente humana. Su erotismo que parece no existir: que está al borde sostenido por una carta. Por una palabra, por una prueba de amor. Y por los celos nunca declarados.

Ya había hablado de él: basta un poco de, cómo llamarla, ´eventualidad´, para que se fije uno completamente en algo. Para que la atención vaya a un solo punto. Y se deslumbre. ¿Qué hace cambiar la vida? ¿O qué hace sostenerla de OTRO MODO en un instante? La sorpresa del que exista un igual a igual. Una misma impresión: y el espectáculo del mundo como respaldo para hacer lo que a uno se le antoja. En resumidas cuentas: todo lo causa el error de que uno PUEDE escribir de tal modo. De que uno tiene la IMPRESIÓN de haber encontrado su piedra de toque. Su alma gemela. Todo lo bueno (parece) nacer de un error: mejor que así sea.

Dos – De dónde vienen las historias: cómo surgen. Cómo puede saberse si son pertinentes.- Son preguntas que no esperan ser respondidas: son para mi recurrentes. Como si una vez hechas viniera este otro asunto… como si hubiese que preguntar mucho para poder callar: y en cambio fingir que lo que ha sido no tiene porque ser lo que será. Me explico. O, ¿para qué explicarse? Tal vez sea mejor condicir el dedo: dibujar unos muñecos, algunas líneas en un vidrio empañado.

lo intento… parece que hasta ahora no hemos aprendido a hacer fuego: parece que solo hemos balbuceado durante un tiempo considerable. Pareciese que no hemos aprendido a hablar: tal vez porque nos apresuramos a dejar muy rápido la infancia. A pasar de largo: como si los días, su paso, estuviera marcado por un semáforo: por la luz verde. Por una luz roja. No propongo aquí que nos portemosy que exista una relevancia desaforada por los niños… es que nunca nos hemos familirizado con la infancia: pero cn su modo de ver. Con la novedad por delanet. No es cuestión de edad, de años acumulados y días por delante. Es volver a ver.Como si el volver a ver fuera el primer paso de conocer: de abrirse ante el mundo. Ante el espectáculo del mundo.

Tres – Animal Collective – Leaf House

3 comentarios en “Vuelve a creer: decrece – dos

  1. En realidad, son formas de enamoramiento: un libro que subyuga, una historia pertinente que necesita, que pide ser contada, como todo lo que merece la pena en la vida. Y como todo enamoramiento, tiene mucho de impresión, de irracional, de mente nublada, de espejismo, de bella mentira. No se puede fiar uno de sus enamoramientos. El amor engaña.
    Abrazos

  2. Alessandro Baricco es mi asignatura pendiente. Me han hablado muy bien de sus libros pero aún no me he decidido a leerlos ( y eso que tengo dos en casa). Tal vez sea miedo a sentirme decepcionada…
    Besos.

  3. .
    Alfredo:…. y sin embargo es mejor vivir al borde del peligro. O al menos meterlo el dedo para probarlo. Prefiero un engaño amoroso: que un pasar de largo. Me voy, casi siempre, por el modo en que alguien, o algo me exalta.
    .
    Lucía: al principio no me gustó. Se me caía de las manos el libro. Con Seda hubo primero un rechazo: y un posterior enamoramiento. Es decir: que el amor en ete casi vino precedido de la decepción…..

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