alicia en las ciudades

Estoy aburrido. Últimamente he estado rodeado de gente que sólo sabe hacer una cosa: trabajar. Salvo esporádicas apariciones, la gente pertenece completamente a la tierra. Y no les gustan los cirros, los atelajes que bajan de las colinas. No les gustan las formas de nubes, aquél zapato: aquella vaca. La aburrida tierra, el aburrido ismo, lo mismo de siempre. Ir en bus para entrar entrance: quedar mudo porque no hay nada para compartir: excepto el deseo de llegar pronto a casa para ver la tele. Y si vives, como yo, en un joven barrio de parejas jóvenes, terminaras algún día preguntándote cuánto más la vieja tierra aguantará: si el miércoles siguiente se desfondara por la cantidad de críos que nace todos los días. O si es este mismo día: un adulto responsable puede ser la peor enfermedad adquirida. Eligen, lo que no deben elegir. Van, donde no deber ir. Hacen, lo que no debe hacer. Hablan, cuando se debe callar. Y van al trabajo, cuando no deberían ir.

Me descubro sin objetivos, ni proyecciones: sin anteojeras. Tener algo definido, sí, es como aquel turista que viaja sabiendo lo que va a hacer, lo que va a conocer, y la cantidad de fotos que va a tomar. Es decir, no sale nunca de casa. Turista que sabiendo lo que va a hacer, cuántas veces se va a zambullir en la alberca, usa la camisa de su equipo como quien se tiene una opinión: y cuidado si lo contradices. Contradecir es de minorías, por estos días.

Esto de que los hombre democráticamente buenos son los que trabajan tiene su tufillo a colonia. La ideología les inculcaba a los negritos que el hombre blanco era superior, que no cagaba, y que tenían que prestar sus manos para conquistar el nuevo mundo. Pobre nuevo mundo: lo hubieran dejado tal cual. Y ahora que alguno le da por irse del nuevo al viejo mundo: resultado.

No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura. *

Ahora escucho cómo la señora que vive al lado le golpea a la puerta a su hija, porque no le gusta que cierre con seguro, quitándole así uno de los más sabrosos placeres solitarios. Quitándole también gran parte del entrenamiento necesario. Por algo será que después no les gusta la luz encendida, y les gusta folllar con las medias puestas, exigiendo como recompensa algunos frases sucias como hazme tuya, o do me, o hazmerreír. No las he visto muy bien a las hijas: son dos, y están en el cole. Me parece gracioso que la doña, se llame como se llame, les pegue estos sustos nada más porque la mano busca al clítoris, y éste le da una mano al conjunto…. y espérame cuando pase el temblor.

¿Qué pasa con la locura? (Lástima no tener tan buena memoria, y dejar aquí la descripción que del clítoris hace ´el divino´´.) Y en mi caso, soy tan solemne como digo que puedo cantar arias bajo el agua.

Y para los oídos, para romperlos, para que se queden preguntando de dónde viene, queda aquí Josef K, del compilado Entomology. Del año de la paloma: 1979

josef k – Fun´n´Frenzy

* Indeseable. José Emilio Pacheco.

12 comentarios en “alicia en las ciudades

  1. Estupendo texto.
    Supongo que la cosa viene de lejos: “ganarás el pan con el sudor de tu frente” en realidad es “ganarás tu pan (y el mío, sobre todo el mío) con el sudor de tu frente”. Trabajar, una maldición, el mal necesario por antonomasia, la muerte de los sueños, de la imaginación, la máxima aspiración del poder político: quien piensa termina dándose cuenta de las cosas. Lo que cuentas me recuerda a los “caracoles humanos” de los que escribió Unamuno. Y si encima el pestillo te impide un alivio a esta extorsión moral que padecemos, si no hay vías de escape, ¿qué salida hay? Pero no te confundas, en los viejos y nuevos mundos, eso siempre ha sido así. Nadie tiene la culpa, excepto nosotros, en todas nuestras formas de sociedad.
    Abrazos,

  2. Bueno, estupendo texto, Malvisto.
    Todos tus textos son alegatos y manifiestos, así me lo parecen a mí. Tenemos la suerte de poder refugiarnos en los libros, en la música y… en los viajes, una escapada a cualquier lugar y te recompones un poco, como si fueras un aparato que funciona a pilas. En realidad así creo que seguimos adelante, con pilas, ya sea en forma de amor, dinero, sueños, literatura, comida, belleza o lo que sea. Lo único de lo que hay que librarse es: del miedo y del aburrimiento. Y cuidado cuando andan sueltos por ahí, hay que salir corriendo y en dirección contraria. Yo ya lo he aprendido.

    Besos, guapo, gracias, Malvisto, kisses, Andrés

  3. Todo es muy contradictorio, por un lago el trabajo me quita tiempo para hacer lo que deseo y por otro es lo que me permite mantener mis pequeños vicios: comprar libros y discos, viajar… Menos mal que me gusta lo que hago porque sino sería una verdadera porquería.
    Un abrazo.

  4. “El trabajo os hará libre”,rezaba en las puertas de entrada del campo de concentración Auschwitz.
    Entiendo a la perfección lo que tratas de decirnos en éste estupéndo post.El trabajo como la esperanza,están fomentadas por los ricos.Se nos va la vida en construir nuestro sudario.Yo lo digo siempre en voz alta y sin ningún pudor:No me gusta trabajar.Es más,tengo un trabajo de media jornada.Mi tiempo libre es mi vida.
    Un abrazo.

  5. .
    Alfredo: Cantinflas tiene una maravillosa interpretación de esto del sudor: dice que Ves como Dios nos ordena no trabajar, porque a Él no le gusta que seamos sucios, y esto de comer un pan sudado, no está muy bien visto. Perla. Y sí, es muy viejo, y es nuestra culpa: lo que echo de menos son las personas que andan por las nubes. Ahorita mismo no tengo muchas motivaciones… y eso es lo que me afecta. Un abrazo.
    .
    Marta: tienes toda la razón. Mis pilas están descargadas. Por eso me aburro: no tengo muchas motivaciones por estos días. Y para alguien que tiene que estar inventando historias para vivir, le es forzoso aburrirse. Me voy a reinventar, porque estoy al abismo del aburrimiento. Y nono, a mi me gusta mucho todo: me gusta leer, escuchar, ver, besar, tomar…. debo aprender a desaburrirme. Asi sea, por ahora, con unos unos tragos echados al coleto. besos, más besos. Querida Marta. (Oye, qué te parece si me escibes un correito?)
    .
    Lucía: mujer afortunada. Ya no hay necesidad de tener un desorden psicológico para estar en dos mundos, tener dos personalidades. Basta el hecho de que trabajes para que lleves dos vidas distintas. No eres la misma en tu trabajo, que con los tuyos… besos.
    .
    Francisco: El Trabajo os hará libre. Ja! Ayer me vi una muy buena película sobre un grupo de falsificadores que prestaban sus servicios a los nazis. Me inquieto muchísimo: se siente la tensión de ayudar a los nazis, pero si no los ayudaban, los mandaban a la cámara de gas.
    Se nos va la vida construyéndonos nyuestra cama de madera: con eso nos acostamos, para no levantarnos nunca más. Al diablo….. Mi tiempo libre es mi vida. Claro, qué otra cosa puede ser. .. Un abrazo.
    .

  6. Coincido enteramente en que es un texto estupendo (mi dedo se empeña en poner extupendo…). Pero en estos momentos yo no me aburro nada. Bueno casi nunca me aburro. Creo que es un privilegio. Pero también machaca. Y lo peor: es que últimamente no me aburro ni en el trabajo….ayyyyy. Y encima estoy bastante “loca”, ja, ja… Un beso.

  7. nunca había pasado por aquí…
    siempre pensé que prefería tiempo libre a coches, joyas o posesiones de cualquier tipo.
    pasaron algunas décadas, y a pesar que por momentos me gustaría viajar en avión privado para no tener que aguantar tan cerca a según qué tipejos, no hay nada más valioso que tomarme un café en el momento que quiero y poder decidir cuando riego mis plantas o acaricio a mi gato.

  8. Tienes razón, la mayoría son muy formales, cuando te sales del molde, se te echan encima, imagino siempre ha sido igual, es difícil para Alicia sobrevivir sin que la manden al psiquiatra. Besos

  9. Y bueno, el trabajo. El trabajo purifica el alma, el pensamiento, nos hace sentir útiles y nos entretetiene. Pero ay de aquél que trabaje en lo que no le gusta, porque está condenado a ser un desocupado toda su vida, aún cuando su tiempo esté completo en la oficia, fábrica, taller o cualquiera cosa que le robe el tiempo y la atención.
    Desde los 18 años salí a la calle porque no quería más estirar la mano. Me gusta la independencia que da el trabajo, al menos en lo económico. Pero después de un tiempo decidí, si yo, yomerita, decidí que no quería ser más aquello que era. Decidí que lo mío era el periodismo, ay, pobre de mí. De ahí me fui a la literatura. NO, no escierto, no me fuí, ella me llamó. Desde entonces he decidido ser una desocupada para estar ocupada en lo que me gusta. Aprender a valorar más el tiempo nos lleva algo de tiempo, pero si al final aprendes entonces valió la pena el tiempo perdido.
    Pobre Alicia y su aparato. Pero bueno, ahí está el baño, que ese es privado por naturaleza.

  10. .
    Luisa: ¡Muy bien!, yo también estoy loco, pero mi locura está baja de pilas, porque hace rato no topo con un loco. Y ese es mi aburrimiento: falta de contacto, un round a round, de locos. Besos..
    .
    Cacho de pan: eres bienvenida. Gracias por la visita. Esto se va llenando de amigos: por mi está bien, no creo, coomo dice Luisa, en la fronteras.
    El tiempo libre, eso que se ve mal, eso que llaman ocio, es la parte más importante de l contiene te humano: hay que defenderlo con uñas, hasta con los gatos tirados. ¡Vaya imagen de un gato volador y de uñas prestas!
    .
    Alba: siendo el psiquiatra el peor, o uno que le va a la saga de los infames. ¿has leido a Foucault? Caramba, quedo uno con más ganas de ser loco: aunque uno callado. Muchas gracias por la visita, y por el enlace…. besos.
    .
    Czarina: será que nunca me he sentido sucio, o cómo, porque cada vez que me meto a trabajar me sa un no sé qué de estar perdiéndo el tiempo. Y creo sinceramente que nadie, o casi nadie trabajar por amor al trabajo: lo que importa es a plata. Un chance, o la loteria basta. besos…
    .

  11. ¿Cuánto tiempo para leer tu artículo, cuatro minutos,quizás? Fueron de una sonora carcajada!
    Adoro este aburrimiento tuyo, y te lo recomiendo como introducción necesaria para cualquier escrito memorable.
    Oh, el deprimente orden burgués de las colonias y sus vecindarios!
    Con cada post, te acercás más al perfil que dejé en mi respuesta para Vos en la Cueva!
    Ahora me voy al otro artículo.

  12. Es que la vida es muy, pero muy aburrida si no se camina haciendo el pino o del revés. Ya no sé ni la de historias que me invento para no aburrirme. Cuando esto te pase, limítate a no mirar a tu alrededor, ni a ti mismo. Lo mejor es limitarse a dejarse invadir por el aburrimiento un buen rato, al final te vencen las ganas de volver a nadar contra corriente. Trabajar ¿Quién lo inventó? Y lo que es peor, quién inventaría hablar del trabajo, fuera de él. Creo que son las conversaciones más horribles que existen.

    Ya estoy más libre, más calmada, más tranquila (creo que eso es más complicado, una nació medio histérica) Ahora lo que espero es no empezar a aburrirme…

    Un beso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s