No hay, no existe: tampoco he salido

He comprado una estufita de segunda para preparar café. Para luego entonces, entonces luego, sí; para que sentándome, removiendo disco tras disco, el café ya puesto en el estómago, descubra que la mayoría de las veces no son errores de interpretación, sino cagaditas de mosca. Patas, ilusiones e intercesiones. Historia es cuando comprendemos lo que ya no importa. Como esto: en mi barrio no existen los fósforos.

Aunque me lo digan el tema no es vulgar. Prefiero la humedad, el óxido, y el ´úsela como último recurso´; prefiero la mano que se llena de humo y ceniza. Antes que estos modernos mecanismos con su alma de botón: con su pobre ritual de encender un fuego. Alto.

Viene el asunto a) los fósforos se necesitan para que el gas pase con papeles la frontera; b) el gas atraiga a la llama, ¿o es al revés?, para que entre ambos manoseen el culo de ollas, sartenes, huevos fritos, etc.; c) café. ¿Y los fósforos? Me pregunta el viejo, la vieja chatarra, que para este tiempo y época ya tiene voz y voto en el asunto. Eso mismo, ¿los fósforos?, me pregunto yo, con la sospecha confiadamente puesta en mi hombro. Los que me leen creerán que no es cierto que en mi barrio no existen los fósforos. No es cierto. Es cierto que tan pronto salga por ESA puerta, ¿la llegan a ver?; cuando salga por ESA puerta a comprar fósforos ya no volveré. No es posible seguir, seguir, seguir, y seguir. No he conocido al primero que haya vuelto. Hubo uno, de apellido Conejo, ¿se acuerdan?, que nunca volvió a casa, y no eran fósforos lo que iba a comprar. Ya me entienden: ahí me tienen. Los fósforos no existen, porque ya nadie vuelve a su casa cuando va por ellos. Y el árbol sin espectador en la selva no existe. Y sin árbol no hay selva, y sin selva no respiramos. Me devuelvo por donde venía… y si no vuelvo no pondré el café, y si no lo pongo nunca va a estar. Y si no está, es como si yo no estuviera. Porque sin café es no levantarse por las mañanas. Y por las mañanas estoy en piyama. Y mi piyama es… no señora, sí, usted: usted bien sabe lo que es la piyama de este joven historiador. ¿El título del libro? Como no, señora, ¿o señorita?, ya se lo digo: ´Desde que amanece, estoy a bordo`. Pero es una obra inédita, lo que quiere decir, no publicada. Como cuando uno está en piyama. Pues bien, eso es no tomar café por las mañanas: que no me publiquen, porque estoy impublicable.

Muchas gracias,
(Favor remitir en sobre un fósforo).

Nortec Collective – Colorado
http://www.goear.com/files/sst4/76f4e225757d95a9a68630164751e12b.mp3″

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6 comentarios en “No hay, no existe: tampoco he salido

  1. A veces te leo y me quedo en medio. Es como si no saliera del todo. Unas porque me perdí algo en el camino y tengo que volver a buscarlo, otras porque me haces pensar y para eso hay que sentarse un rato antes de seguir caminando. Siempre te leo dos veces, la primera mientras con el fósforo enciendo el incienso. Jamás con mechero.
    La segunda mientras tomo el café caliente, recién hecho. Salí a por fósforos y volví. Debo ser la primera y la única. Me los dieron casi en el puera y no supe que hacer asi que di la vuelta.

    ¿Entendiste algo? Es por la hora, haz cálculos…
    Bonito título. No puedo empezar un escrito si antes no tengo el título.

    Besos

  2. .
    Moni: pero detenerse es bueno, ¿cierto? Y si es aí, si te detienes, que lo he logrado. No me gusta que se lea rápido. Hay que detenerse y mirar si hay trampa, si hay juego. Y lo mejor, dónde y en qué consiste el juego. Es eso.
    ¿Qué si entendi algo? No todo, o hago como si hubiera entendio. Y lo de Salir a por fósforos: éste me deja en el aire, ya lo he visto, lo sé, todo; pero no lo puedo usar. Y eso que he hecho averiguaciones: pasar a; pero yo me sigo sirviendo del blanco, no pongo el a. Cuando va a….
    Cosas de la vida, cosas del lenguaje: y tu no me has dicho nada.
    besos,
    .
    .

  3. .
    Noe: gracias. (Por cierto la epidemia aquella del spam también pasó por aquí; no sé por qué mandó tu comentario a ese caja).
    .
    Czarina: Ay, no, lo que me hace falta es bastante grandecito. Y hay otro que no lo ve nadie, pero no hace otra cosa sino escaparse.
    ..
    .

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