Ya no Vendrás

Breve y
densa teoria
para hablar de lo que antes no estaba ocupando
un espacio.

Al fin, el espacio.
Ocupar un lugar: mantenerlo. Mantener un lugar para que esté al alcance de la mano. Detenerlo.
Utilizar la mano, hacer uso de las cosas. Ocuparlas, tocarlas.
Y lo que llama la atención sobre ellas, esta mano que estiro para decir, cama, mueble, pelota, es la fuerza llamada atención. Y no es mera tautología.
Lo que llama la atención está determinado por el contemplar de alguien más. Hacer uso de la mano es llamar la atención. Lo que se hace, lo que está a la mano, se muestra como cosa poco usual. Porque es distinta a la mano. Que toca, que ocupa.

Al fin, el mundo.
Decir hay mundo. Nombrarlo, clasificarlo. Hacer uso… porque hacer uso es que caiga bajo la mano. Volverlo humano, al mundo, por el empleo de la mano. Y ahora estas preguntas:
Quién está ahí. Quién se encuentra ocupando un sitio. Quién tiende la mano.
Quién comparece. Quién toma mundo. Quién dice hay mundo.

Al fin, la pregunta.
Emplear la mano es ocuparla. Mantenerla ocupada es empecinarse en una sola aclaración. El empleo.
Emplearse: estirar, alargar. Emplearse es estar despierto. Despierto en todas las direcciones del tiempo. Perdón.
Del espacio.

Quien emplea trae uso: usa la mirada. ¿Quién mira? El poeta. ¿Quién hace uso? El poeta. ¿Quién tiende la mano? La remisión. Habría que hablar muchísímo para dar el paso: para pasar de la mano a la remisión.

Pero es esta una breve y densa teoría. También una disculpa.
(Para hablar de alguien más).

Densidad.

Al fin el espacio vacío, no alineado. Al fin lo denso, lo especulativo para no golpearse.
Lo denso, es decir:
la densidad. Para al final llegar a esto: ya no vendrás. (No hay nadie para ser esperado en mi espacio).
La densidad, es decir: un tiempo manchado. Para al final llegar a esto:
a nada.

¡A LLORAR! (¿Qué espacio, o es tiempo, ocupa el llanto?)

A que no hay poetas: porque siempre se necesite alguien más que nombre nuestro estar sin algo. Sin alguien. Ya no están tus zapatos cuando quiero ir a bailar.

The Dodos – Men
http://www.goear.com/files/sst4/0b34e509ca3c0eb1cff46916b57c82e0.mp3″

17 comentarios en “Ya no Vendrás

  1. Te recomiendo la lectura “Espacios” del escritor francés George Perec. Analiza como nadie todos los espacios posibles;desde una habitación de motel hasta el rellano de una escalera.
    Cuando era niño,el profesor franquista de ciencias nos repetía a diario la misma historia: “Materia es todo lo que ocupa y pesa un lugar en el espacio.” Yo no lo creía.¿Y los sueños? Me decía y me sigo diciendo. Los espacios nunca son los mismos,como nosotros,parafraseando a Heráclito.

    Un fuerte abrazo amigo.

  2. Ese es un libro hermosisimo.
    Lo que me gustaria es saber qué espacio ocupa lo que es casi, o poco definible: empezando con la nostalgia, con los recuerdos, con el amor, con las lágrimas. Parece existir una poética de lo banal indefinible de lo que nos encargamos poco. Fuerte abrazo, Francisco.
    .

  3. Andrés, creo que es imposible saber cuanto espacio ocupa esto subjetivo que vive dentro del cuerpo (univocidad carne/espíritu, no la división religiosa de cuerpo y alma inexistente, el cuerpo no está dividido) como la nostalgia, los recuerdos, el amor, etc. Al estar dentro de este cuerpo no ocupan espacio, el espacio lo ocupa el cuerpo y dentro de él, vive lo que lo anima.

    Ahora, la “nada” siempre llega, todo es transitorio en esta vida. Pero mientras llega hay que disfrutar su ausencia con la presencia de lo que ocupa su lugar. Y si la nada ya está instalada, pronto volverá a llenarse y dejar de ser nada.

  4. Lo importante es lo que se va generando según avanzan tus letras en el espacio, en el tiempo. El hueco que ocupan nos va mostrando, que del dolor, se va pasando a la nostalgia, de la nostalgia a los recuerdos, de los recuerdos, a… lo que tenga que venir.

    Besos

  5. .
    Rafael: el espacio es la categoria por la que nos movemos y pensamos en el mundo, por ello jamás es neutro. Gracias por el comentario: tanto no hay espacio neutro, como el tiempo nunca es continuo.
    .
    Magda: es cierto. Mi interés es observar como loq eu habita ese ´espacio subteivo´, como lo que nos habita, sea en forma de recuerdo, sueño, nostalgia, altera la forma en que comprendemos el espacio. Luego es como si lo que habita el cuerpo realmente ocupara un espacio: uno contiguo. Uno que altera lo demás
    Gracias por tus comentarios.
    .
    Alfredo: Tal vez porque ninguno de los que cobran sueña. Habita el sueño. Es lo más seguro. Abrazos.
    .
    Mónica: exacto. Es es hueco que queda el que hace venir lo siguiente. LO que nos habita es como la huella, el hueco que mueve y conmueve lo que está afuera. Besos,
    .
    Noe: pero qué ejemplo tan bueno. Y reconozo que la araña de Bilbao es la que más me gusta. ¡Y vaya manera de ponerle nombre!
    .
    .

  6. ¿Sabes, Andrés? creo que también todo esto es cosa de sensibilidad y sentimiento. O sea: entre más sensible es la persona, más siente las cosas subjetivas. Quienes somos menos subjetivos vemos las cosas con más objetividad.

    El ejemplo de Noé me parece estupendo. Concuerdo contigo.

  7. eso de los espacios de los sueños es tambien muy amorfo, por que son lugares construidos a partir de muchos recuerdos y otros que no hemos visto …
    Y como la cosa es de teorias …densisimas ¡¡¡
    pues que buena esa de la objetividad y lo subjetivo, me recuerda eso de que uno ve las cosas subjetivamente por q es un sujeto y solo si fuera un objeto las podria ver de manera objetiva

  8. Siempre me ha parecido el espacio una ecuación: yo miro el espacio, yo ordeno los elementos, yo entro en el espacio, y el espacio me reconoce y aparece la osmósis. Es un juego psicológico muy infantil, lo reconozco. Pero nuestra necesidad de ubicación es posiblemente intuitiva. A pesar de que nuestro actual espacio de civilización es tan indefinido como el tiempo. Esa densidad de la que hablas, el tiempo manchado: la densidad se aligera en este espacio-tiempo que no para de dilatarse. Y flotamos, quizás.
    Un abrazo.

  9. Los espacios, los huecos, la nada…estamos llenos de espacios, se pregunta uno dónde caben, quién los mide, cómo soportamos tanto hueco y aunque alguien llegue, llene un espacio quedan los otros, los que de alguna manera comprimimos y sin aviso se expanden. ¿Será que tiene que haber un balance para no explotar o somos capaces de contener lo inmensurable infinitamente? No sé si me explico, espero entiendas algo e intentes llenar lo que falta, ya me has empezado a conocer, dejo cosas tiradas.

    Un gran abrazo

  10. .
    Magda: tu misma das un ejemplo muy bueno de lo que es un cambio en el espacio, tanto la posición, como su esencia, cuando la posición del que mira varía. Y concuerdo contigo. Mucho.
    .
    Iván: está como aquél que decía que si los caballos pensaran sus dioses tendrían forma de caballo. Nada mal.
    .
    Luisa: ¿Y este flotar sería algo así como aquel que pregunta que duda: que no deja de aosombrarse? Flotar, descender es también un oficio. Un abrazo,
    .
    Alba: dejar cosas tiradas. Me encanta la imagen. Dejar cosas toradas, y a veces viene alguien y las hace encajar en un hueco. Se precisaria de un buen manejo de cosas tiradas, de huecos, de manos que hacen encajar. Y de espacio. Fuerte abrazo.
    .

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