un segundo, el segundo

Y me fui pensando que iba a haber algo más, que iba a haber más, que ibas a estar, que íbamos  estar. Y te fuiste pensando que no había más. Nada más, te fuiste pensando que me extrañabas y que me ibas a extrañar, y me quedé pensando en esa respuesta, la respuesta que nunca llegó, que nunca llega, en que extrañabas e ibas a extrañar algo que estabas dejando. Y no había nada más, ahora no, ahora ya no, no habrá saber, ahoya ya no, ahora hoy, hoy que me has dejado de querer, que ya no me quieres más, ahora hoy no sabré, ahora hoy no llegaré a saber, no sabrás, no sabrás tú de qué lado dormiré esta noche, ahora ya no habrá saber, ahora no, ya nada más, cómo, nunca, nada más, ni por qué, ni si era esto lo que había, ni si era esto lo que estaba, ni si era esto lo que se precisaba, ni si era esta la idea que mediaba, ni si era esta la palabra que sobraba, que no iba, ahora ya no habrá palabra, ahora ya no más diálogo, nada más, nunca más, no llegaré a saber en el cómo ni en el por qué, no buscaré más en el cómo, ni si era verdad esto que me decías que estaba, ni si era verdad esto de que me escribías, ni si era verdad la mano en tus piernas. Ahora ya no, no habrá, ni estará, ni si era verdad lo que me decías cuando decías la verdad, ni si lo que dijiste estaba donde decías que estaba, ni si lo que yo mismo decía era verdad cuando te lo juraba era así. Ni quién fui cuando dije soy esto, ni quién era cuando no había nada más que añadir, que juntar, y lo que decía aparecía ahí para decir soy esto, ni quién era, ni quién fuiste para mí. Ahora ya no, no está, ni qué fue, otra para mí, otra cuanta no saldada, otro futuro arrugado, ahora no, ni cómo hubiera sido hacer lo que decíamos, vivir juntos, tener una hija juntos, ni cómo hubiera sido viajar juntos, y amarnos de este lado de la cama, esperarnos de este lado de la cama, mientras los canales pasan y van, como esto que ya no está, que no estará, que no se sabrá y donde no estaremos.

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Ahora soy yo. Eres tú, y ese tú no será ya no, nunca más, para este yo de ahora. Ahora eres tú sin este yo de ahora, ahora eres un tú que recorre el presente tuyo. Soy yo sin este día futuro en que eres y estás tú sin este yo de ahora. No sabré, no estaré, no sabré si te acuerdas de lo de ahora, no sabré si te acuerdas de lo que acaba de pasar y aun está aquí para mí. Sé dónde vives, vives donde digo yo que me acuerdo en estoy que aun soy ahora. Vives donde digo ahora que lo que más recuerdo es la primera vez que fui donde vives para esto de ahora: la primera noche, el primer chocolate en la mesa, la complicidad de los tres puestos, los tres platos, la charla, la complicidad de las cebollas rojas, luego la mañana mientras te bañabas en el único baño mientras la confusión y el disparo para este yo de antes pero que sigue aún en este ahora. Sé dónde vives y vivirás por un rato al menos. Yo soy no más que yo al menos en este momento en el que empieza la reconstrucción, ya no me acuerdo cuántas veces he vuelto. En este yo de ahora que empieza a ser siempre en el aquí ahora. No es si te acuerdas, no es quién eras en el ya no serás para mí, no es con quién en un día futuro, no es no me besarás, ni pasarás al siguiente programa, no es si me abrazarás y esperarás un abrazo, no es si te acuerdas, ni que me querías mucho antes de que estuviera contigo, de que me quisieras aun antes de saber quién eras, no es si te acuerdas, no es quién soy y ya para ti, no es ahora ya no, no estarás, no es ahora como esa noche nunca en el nada más que me acuerdo de la noche antes del disparo. No es si estarás o estaré en un día contigo, así lo sepamos, así lo vayamos a saber y pueda que esté ahí en un próximo, en un continuo ya no será, ya no: es si me acuerdo dónde vives, es si me acuerdo que no hay beso, ni abrazo, es si me acuerdo en el yo que sigue que esa noche en la que como ésta no volveré a tocarte porque no es como ésa noche nunca en el ya no ahora, porque no sé si te acuerdas, ni con quién porque no hay día futuro, no hay nada, nada hay, y está ese vacío para el aquí ahora en el que vivo y dice que no habrá más lado de la cama, porque se empieza en el ya no te veré morir, para terminar en el me sigo viendo morir nunca.

No debería ser.

Es así.

2 comentarios en “un segundo, el segundo

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